domingo, 22 de agosto de 2010

Saber...

Las palabras muchas veces necesitan ser dichas, porque los actos pueden no ser entendidos, el hecho de que dos personas que se amen esten juntos en el silencio, en un acuerdo tacito de amor, no significa que esa persona estara a tu lado por siempre.

El hecho que ames a una persona pero no le hayas dicho nunca un te amo o un te quiero, siginifica mucho, porque aquella persona a pesar de que te ama, no sabra si tu lo amas si nunca se lo dices.

Las personas asumimos muchas cosas no dichas, que cuando son dichas aveces son diferentes a las cosas que pensabamos, ¿como aferrarte a esa persona que amas?, sino le dices un te quiero o un te amo.

Las personas cuando se sienten amadas, muchas veces no dan amor, sino que solo quieren recibir, y no esta mal, somos humanos, pero no todo se trata de recibir, porque aquella persona que amas se puede ir de tu lado.

El hecho que este ahi para ti, no significa que algun dia no se vaya.

Una vez un chico le pregunto a una chica a la luz de la luna y de espectador a las estrellas ¿Cual es tu deseo?, pero la chica no respondio, y todas las veces, aquella misma chica se quedaba callada, solo sintiendo el tacto de su amado, pero un dia el chico le pregunto, ¿cual es tu ULTIMO deseo?, y la chica volvio a quedarse callada, y no sentiendo el tacto de su amado, pero lo que paso es que el chico se fue, la dejo, a pesar de que la amaba, pero ¿como estar con alguien que no demuestra lo que siente?, ¿que no te dice casi a los gritos que te ama? y solo para que te quede claro, el hecho que lo ames no significa que el lo sepa.

viernes, 20 de agosto de 2010

T E R C E R C A P I T U L O

Respuestas –decidido se planto en la puerta


 No hay nada que responder, si has venido es porque has entendido lo que dice la tarjeta – estaba decidida a no flaquear debía hacerlo.



Pero quiero que me lo digas TU –mirándola a los ojos diciéndole implícitamente un discúlpame.



No tengo por qué darte explicaciones, creo yo que sabes lo que has hecho y sabes que ¿te lo mereces? – ironizo.

 El solo se quedo mudo, agachando la cabeza.

 Y ella hablo – tu no hiciste nada por mí, sabes que fue mi cumpleaños pero igual ni me llamaste, total yo me conformaba con eso, pero no pensaste en mi sino solo en ti. – hablo dando como finalizada la conversación.

 Si no tienes nada más que decir por favor, retírate – mientras veía que él no se movía – y una cosa más – y levanto la cabeza – TERMINAMOS – y eso les dolió a los dos ella lo amaba pero perdonarlo después de todas las cosas que sucedieron…. No ya no; y el sabiendo que había fallado con la persona que más quería.

 Y se fue sin una despedida formal, solo un tácito adiós, y cerró la puerta sabiendo que nada sería como antes.

 Bill, ya vámonos – decía su hermano viendo como se destrozaba y él no pudiendo hacer nada.

 Bill, volteo a verlo, con la cara llena de tristeza y el ambiente palpable de dolor y tristeza y camino en silencio.

 Mientras iba en el carro, Bill observando el paisaje, miro un lugar que hizo que recordara el momento del comienzo.

 Como, él nervioso se veía al espejo indeciso por no poder saber que ponerse, ya que después de un tiempo de amistad, al fin la palabra había salido a relucir, y ella le había dado una oportunidad, una sutil e irreal oportunidad, ya que ella no quería arruinar la amistad que tenia.

 Emocionado después de una hora de no saber que ponerse, se decidió por lo primero, nervioso se vio por última vez en el espejo, y salió deseándose suerte a sí mismo, ya que era una sorpresa para ella a donde iban a ir.



Llego al apartamento, y temblorosa su mano toco el timbre, y pasaron para él una eternidad cuando la puerta se abrió así como si de una película se tratase, en cámara lenta, Ella estaba preciosa, se veía radiante. Bill, Hola – decía ella tratando de no pensar que lo que tenían se podría romper con el comienzo de este amorío.

 El la observo, recordando cada detalle, cada gesto y de su boca solo salió – Estas bella.

Gracias – dijo desviando la mirada, por el nerviosismo de que después de tanto tiempo de amigos, se de este tipo de situación.

 Vamos –  estirando su mano, esperando paciente y ella con una sonrisa estiro su mano, y se unieron en un agarre solido y sincero.

 Los dos dubitativos, se sentían tan bien, parecía que sus manos estaban hechas a la medida, encajaban a la perfección.

 El transcurso al carro fue entre miradas tímidas, sonrisas temerosas, como si aquello debiera ocultarse, como si fuera un secreto, SU secreto.

 Ella no sabía hacia donde se dirigían, el solo cuando se lo dijo se le acerco, y sus rostros quedaros a escasos metros y al oído le hablo y dijo – hacia dónde vamos es un secreto - y sus labios se juntaron en un casto beso.



Y hasta ese día no sabía el lugar hacia donde iban, y ese día ella había estado nerviosa, ya que no sabía que ponerse, se ponía a pensar en y si me lleva a un restaurante de lujo, no iría en jeans y un polo - pero se puso algo cómodo y lindo y para cualquier ocasión, un vestido.



Ella, ya en el carro le volvió a preguntar, el solo la miro de reojo mientras prendía el carro y lo ponía en marcha – Ni se lo imagina – pensó Bill, mientras imaginaba la sorpresa que se daría cuando viera lo que le tenía preparado.

 Estaba nerviosa para que negarlo, a cada rato se agarraba las manos, viendo a través de la ventana con el único sonido que era el de la radio, y veía como el paisaje cambiaba

 Y volvió a preguntar, aun sabiendo que no obtendría alguna respuesta, el vio como su mirada se volvía inquisidora, tratando de saber hacia dónde se dirigían, pero no lo sabía y con una sonrisa siguió el camino.

 Los minutos pasaban y el paisaje se hacía más agreste, y ella comenzaba a meditar hacia donde iban, cada vez mas ansiosa, ya que aunque le encantaba hacer sorpresas a sus amigos para sus cumpleaños o demás eventos, no soportaba que se lo hicieran a ella, ella quería saberlo, y quería saberlo ahora.

 Pero cuando iba a usar sus sucias tácticas, de la nada Bill aparco el auto y ella con una cara de ¿qué pasa?, Bill ni la miro y solo salió del carro y saco algo de la maletera cuando volvió solo le dijo susurrando y cariñosamente- ven – ella estupefacta fue y Bill le puso una venda en los ojos - ¿Qué es esto? – Prengunto ella queriendo sacárselo pero la mano de Bill se lo impidió – No lo hagas, no te lo saques, es parte de la sorpresa, por favor – dijo el aun con la mano en la venda. – Ok, no sé qué tramas, pero aunque hagas estas cosas medias raras, de tipo secuestro, confió en ti – contesto y se quedo en su asiento tranquila.


Sé que suena raro, pero solo confía a mí, tu sabes tengo manía de secuestrador – y comenzó a reírse de la vez que la “secuestro”

 Si no me acordare, la vez que lo hiciste – riéndose - Bueno ya, ahora bajemos que viene la sorpresa – dijo Bill terminando de reírse y diciendo lo último en un susurro.


Ok –contesto, pero lo único que hizo Bill, fue abrir la puerta del carro y al ver esto le pregunto - ¿Por qué no bajas? – y ella chasqueo la lengua.


Bill, no veo nada – y Bill reprimiéndose mentalmente de lo tonto que fue.


Si serás Bill, jajá – riendose ella mientras la ayudaba a bajar


Y la guio en un camino en el cual ella no podría estar más mareada, empezó a sentir la brisa del ¿mar?, no se lo creía estaba en ¿una playa?

Bill – susurro, temiendo que se rompiera la magia pero lo suficiente fuerte como para que Bill la escuchara.


Si, Cora –pronuncio afirmando lo que el suponía que ella creía, solo abrió la boca después de que sus pensamientos se hicieran realidad.
 Cuando al fin llegaron al lugar, Bill lentamente se puso detrás de ella, como queriendo que recordara cada movimiento aunque no lo podía ver.

 Lentamente desato el nudo de la venda y cayo despacio, ella al abrir los ojos tratando de acostumbrar su vista, veía todo maravillada como una niña con su primer regalo, ella volteo lentamente queriendo rememorar todo y lo abrazo, el complacido y con una sonrisa devolvió el abrazo con más fuerza trasmitiéndole que lo hacía por ella, solo por ella.

 Sorpresa – susurro aun abrazados, como no queriendo desprenderse de esa efímera muestra de amor.

 Ella solo atino a reírse, solo un momento, de ahí agarro la mano de Bill, para que los dos puedan ver el paisaje tan bello que se presentaba,

 Hermoso, hermoso – repetía en un susurro casi inaudible.

 El la guio aun con el agarre de las manos tímido y efímero, y la llevo hacia una cabaña al parecer, el recorrido estaba lleno de antorchas alumbrando el camino.

 Es mía – susurró él- nadie sabe que existe, vengo aquí cuando ya no puedo mas- viendo con cariño aquella cabaña.

 ¡Woow! Meraviglioso – pronuncio en un italiano perfecto, y lo miro agradeciéndole con la mirada haber dejado que entrara en ese lugarcito de su corazón y de su mente tan privado.

 Y con un firme agarre de manos fueron directo a la cabaña. La velada transcurrió con una cena increíble.

 Tú no lo preparaste, ¿no? – pregunto ella sabiendo que su querido amigo no se le daba muy bien los dotes de cocinero

 Como puedes decir eso a mí, por dios como dudas, claro que… No lo prepare no quería que muriéramos tan jóvenes- decía mientras se oía una carcajada por parte de ambos.

 Si, por dios de indigestión moriríamos, y aquí varados sin nada… ¡horror! ¡Horror! – comentó Cora riéndose y con lagrimas en los ojos de tanto reír.

 Sí, pero vamos prueba la comida que YO compre – decía riéndose aun mas.

 Probaron un bocado – Deliciosa, deliciosa, que buen chef, por favor después me dices el nombre del restaurant para ir – comento Cora, en son de burla, mientras seguían comiendo.

 Claro, de ahí te doy el nombre, solo hazme recodar – decía con una sonrisa deslumbrante.

 La comida paso entre más risas y bromas por parte de los dos

 Por dios me duele el estomago de tanto reírme – comento Cora mientras se secaba las lagrimas de tanto reírse

 Tú tienes la culpa, por decir esas cosas tan graciosas – decía Bill terminando de reírse.

 Me culpas a mí, ¡Oh destino cruel que me puso a este hombre adelante, calumniándome diciendo que fui la culpable de que se haya reído! - exclamo muy dramática con la mano en la cabeza – Aunque lo admito destino, tuve una pizca de culpa, pero solo un poco – dijo viéndolo a Bill, como se reía.

 Ya paremos, por favor sino vamos a necesitar el baño urgentemente y solo hay uno – mientras seguía riéndose.

 Yo primero ¡eh!, siempre las mujeres primero – dijo sacándole la lengua.

 Un momento de silencio se formo, y Cora quería cortarlo de inmediato, pero Bill fue el primero en hacerlo – vamos a ver el mar, ¿te parece?

 Ve adelantándote, después yo voy –  mientras se metía al baño, y lo único que escucho era como salía de la cabaña.

 ¿Qué pasara? – se preguntó ella, ¿funcionara?, por dios de verlo se me eriza la piel, pero el…. – estaba a punto de llorar pero en vez de eso decidió salir


¿Estás bien? – preguntó él al solo verla - Si, no te preocupes solo un poco cansada – dijo sonriendo y ocultando lo que sentía



Vamos – sugirio Bill señalando la orilla del mar, ella mirando al mar asintió la cabeza, por un momento quiso pensar que así seria toda la eternidad, solo ellos dos alejados de la realidad, sin más que decir o hacer.

 Se quedaron sentados a la orillas del mar, con la ropa mojada, sin importarles nada, agarrados de la mano, expresando tácitamente que nunca se olvidarían.

 Empezaba ya a hacerles frio y caminaron lentamente abrazados para no enfermarse - Toma – dijo Bill entregándole una toalla para que se seque.

 Gracias – contesto ella mientras se envolvía en la toalla, y quedándose en silencio - ¿Estás bien? – volvió a preguntar, de verdad estaba preocupado desde que la había dejado se comportaba raro, taciturna, alejada - Yo… Si no te preocupes –  con una sonrisa en los labios - Sé que te pasa algo – decía mirándola como queriendo saber que ocultaba - No me pasa nada – refutó ella no quería arruinar el momento con sus inseguridades - Sé que te pasa algo, por algo nos conocemos desde hace uff… millones de años – afirmó tratando de que viera algo en ella para saber que le pasaba.


Por Dios, conejín – decía ella – no es nada, confía en mi si –  no queriendo mirarlo a los ojos, presentía algo malo que pasaría con ellos, lo sabía pero es que a pesar de eso era egoísta por no separarse cuando debía.


Ella sintió solo cuando unos brazos la reconfortaban, no sintió ni cuando se movió, ya que ella no le diría, como tantas otras veces y solo atino a abrazarla.

 Ella pasmada por el abrazo, no se lo esperaba, odiaba que la abrazaran en momentos así, ya que sabía que podría ponerse a llorar, y menos Bill – el causante de esto-

 Bill, aléjate – exclamó ella aguantando las lagrimas por salir. Bill en vez de alejarse el abrazo más, mas fuerte, y ella no pudo se quebró y lágrimas silenciosas rodaron por sus mejillas mojando la camiseta que Bill se había puesto.

 Cora se puso a cantar suavemente, en un murmullo tratando de decirle lo que sentía -Tu, como nadie más, lo que quise siempre, hasta la muerte solo tú, mi debilidad, Lo que me hace fuerte, Estoy a punto de llorar. – Se maldecía por haber flaqueado, ese presentimiento le quemaba el pecho.



Cuando Bill escucho lo que cantaba y sintió las finas lagrimas caer, sabía que era algo serio para que llorara, y dejo que lo hiciera que esas lagrimas que le partían el corazón salieron porque no la dejaría, no la dejaría nunca, pero no cumplió su promesa, esa promesa que se hizo ese día de nunca dejarla o abandonarla, en cambio sucedió lo que Cora temía, ese presentimiento en el cual sabia que ella sufriría.

 Y los pensamientos de Bill terminaron ahí, en esa promesa que no cumplió, que no estuvo ahí cuando sus padres de Cora murieron, el dia de su cumpleaños como acercarse a ella cuando la había defraudado completamente.

 Y el camino siguió con rumbo fijo a la fama, pero una fama… sin ella.

lunes, 16 de agosto de 2010

¿Vendras, o solo es una ilusión pasajera?

Esto es alko que les quise escribir a ustedes... aquellos que leen y aquellos que no saben que existe este blog






 
Hoy, pense que mi dia seria normal, pero tarde me di cuenta que no, cuando ingrese a mi adoracion, al vicio de todos los dias, a la miel que llama a la aveja, me di con la sorpresa que venias .... que podrias venir que podria verte, que podria tener un recuerdo fugaz, que se mezclara con mis sueños estando despierta, y volverse algo que soñe mientras te veia, podria verte a ti y a tus ojos caramelo, que si fueran de verdad moriria de diabetes.... aquellos ojos que me hipnotizan, aun cuando no quiero, y lo peor es que no sabes nada... si supieras lo que siento.. JA! te reirias en mi cara - aunque no se si pase eso - tal vez me sonrias dulcemente que creere q estoy comiendo un algodon de azucar, y no diras nada y pasaras, pero se que segundos despues olvidaras quien soy, mi cara, mis ojos, hasta el sonido de mi voz, no se que pasara cuando te vea, no se que sentire... o si lo que siento se reafirmara al solo ver tus ojos, sera acaso una maldicion, seras acoso esos hechiceros de los cuentos de hadas, que vienen y te llevan a un mundo de fantasia donde solo tu existes, donde solo te pertenezco a ti, ¿que eres?, ¿en que me haz convertido? me pregunto cada que me levanto, ¿que soy ahora?, ya ni lo se, de la que era antes solo quedan vestigios, porque la nueva yo, es mas alegre mas vivaz, pero mas dolida y deprimida a la vez, derramo lagrimas silenciosas por ti, por aquel ser etereo, que vive rondando mi cabeza mis pensamientos, mis letras, eres aquel sueño y hasta veces pesadilla del que no me quiero despertar,


Cuando sueño contigo, deseo no hacerlo, pero se que en el fondo deseo que otra noche te cueles a mis sueños y susurres que me amas, mas que a nada, aunque eso sea una mentira, aunque eso me duela A MI, ¿podria ser obsesion, podrias er amor?


¿que es lo que siento? me pregunto mil y un veces, hasta desgastar esas palabras, minl y un veces en la cual no encuentro respuesta, porque NO LO SE, maldita sea NO LO SE, no se que es lo que siento por ti,  en mi pensamiento trato de encontrarle a un sentido pero no lo hago, aunque creo que es amor pero me cuesta admitirlo en voz alta, me da miedo es la verdad, de que al admitirlo, todo se vuelva realidad, porque se que en mis pensamientos vivo y existo y estoy segura, ¿pero en el mundo real, lo estoy?.


Tu eres la cosa por la cual me da alegria todos los dias y aveces tristeza, deseria que no fuera asi, aveces hasta desearia no haberte conicido, pero sabes que sino lo hubiera hecho no se que seria ahora de mi, asi que gracias en parte porque todo lo que me diste... no fue solo tristezas y lagrimas silenciosas derramas en una noche sin mucho que hacer

C A P I T U L O D O S

Ha llorado tantas veces que ya perdió la cuenta, y todas esas veces pensó que ya no le quedaba más lágrimas, pero sorpresa se daba que las lágrimas volvían a surgir, y el dolor y la culpa emergían de lo poco o nada que los había enterrado.

 Bill, vamos tenemos que irnos – decía Tom apenado por la situación en la que se encontraba su hermanito, y él ha pasado lento limpiándose las lagrimas y el maquillaje corrido “sin que nadie se diera cuenta” según él.

 Pero cuando bajo no espero ver lo que vio, esos ojos caramelo tan conocidos, ahí estaba la dama de sus sueños, la mujer que tenía su corazón, Cora….
Co-Cora – decía Bill, hace meses no la veía y verla ahí, tan bella tan etérea, tan irreal, no se lo esperaba.

Ella volteo y lo miro, sus miradas se conectaron y sintieron el mismo amor no había muerto, pero se había vuelto un amor tortuoso, doloroso, ella fue quien desvió la mirada, no podía seguir mirándolo sin flaquear.

Cora…yo-yo… - decía él con los nervios a mil.
No digas nada, no hay nada que decir, este encuentro ha sido una casualidad Bill, solo eso – dijo lo último en un suspiro, mirando hacia otro lado, sin enfrentar la realidad, intentado auto convencerse ella misma, y lo único que quedo fue el recuerdo de ella volteando y un Bill plantado en el mismo lugar sin hacer nada por detenerla
Bill, se olvido de su hermano, y de los chicos, lo único que quedo fue el efímero recuerdo de ese encuentro, de lo que fue, de lo rápido que paso

Y una lagrima traicionera se dejo ver, dando a entender que eso dolió, que no fue solo un rechazo sino que en verdad le había dolido, al final todo tenía que acabar.
 La situación se veía de telenovela, él y ella, los dos, uno volteado siguiendo su camino, y el otro viéndolo a lo lejos viendo perder lo único que realmente valía la pena.

 Mientras con Cora.

 Fue demasiado, no pensé que sería así cuando lo volviera a ver – se decía mientras ella seguía caminando, reprimiendo el dolor, las ganas de llorar.

 Estuvo cerca de flaquear, de desistir, de ir y besarlo, y decirle que lo amaba, que estaría ahí para él, era inevitable negarlo, solo quería alejarme lo mas que pudiera, pensando que se había ido, que ya no estaba ahí, pero sabía que volvería, lo sabía, solo para recordar lo que fue, lo que en su momento fue lo más bello que les paso.
 Empezó a divagar en sus pensamiento, la última semana de todo lo que tuvieron.

 
Se levanto temprano sabiendo que de repente, el no estaría ahí, el día más importante para ella, su cumpleaños.

 
Aunque esperaba tácitamente que el viniera, lo deseaba de corazón, porque sería la última oportunidad que le daría, aunque su mente le decía que no creyera, que dolería más de lo que ya dolía y su pobre corazón ya no daba para más, estaba tan desgarrado por todos los desplantes y promesas no cumplidas.

 
No quería oír su voz a través del teléfono pidiéndole disculpas, por su no llegada, por haber faltado una vez más a sus encuentros, diciéndole excusas que ella aceptaba, pero no sabía si podría creerle o soportarle por mucho más tiempo.

 
El día avanzó, y el no llegó, sus amigos vinieron dándole las felicidades por un año más de vida, pero ella no se sentía feliz, él no llegaba aun, aunque sea una llamada y se contentaría.

 
La noche apareció y el no dio ninguna señal, ella con el corazón destrozado tomo una decisión y se dijo que acabaría ahí y ahora, llamo a sus amigos para salir, apago su celular, y se fue sin importarle si la llamaba o no, ya no lo haría, y gozo como hace tiempo no lo hacía.

A la mañana siguiente, aun seguía su celular en el mismo lugar apagado, se dijo que no le importaría mas su presencia, pero solo hacia engañarse porque sabía muy en el fondo que le dolía y mucho pero no era tiempo para pensar eso, no por ahora.

Vivió, fue lo que hizo después de mucho tiempo, vivió se dio ese lujo.

 
Pasaron los días y el no apareció, ni una llamada ni nada, el ultimo día del mes, unas rosas llegaron a su casa, sabia de quién era y sabia lo que decía así que lo único que hizo fue decirle al encargado que las devolviera pero antes en vez del discúlpame que estaba escrito puso solo un ya no más.

 
Los días siguieron pasando, y el vino, no se lo esperaba como todas las demás veces que hacia su mágica aparición.

Se apareció en la puerta de su departamento esperando a por una respuesta y con el ramo en mano.
 De su boca salió un – ¿Qué haces aquí?